Entendemos que una organización es un sistema capaz de sobrevivir cuando crea valor percibido y suficiente para cada uno de los diferentes grupos de personas que la componen. Hablamos de “valor” en sentido amplio (no sólo económico) creado, al menos, para clientes, colaboradores y accionistas.
Por tanto, son organizaciones humanas en las que las personas tienen un rol fundamental.
Defendemos que la vía más potente y coherente para que las organizaciones se conviertan en sistemas de relaciones sanas, productivas y de bienestar, es trabajar para:
A esto llamamos: "Re-humanizar organizaciones".